Egipto completó el cuadro de las semifinales, enfrentado por un puesto en la final a Senegal, tras una exhibición de pegada con la que desesperó a Costa de Marfil, a la que sobrepasó golpe a golpe, concreto y certero casi en cada ocasión, desde el 1-0 de Omar Marmoush hasta el tercer gol de Mohamed Salah (3-2).