En una semana durísima para el fútbol brasileño, con la eliminación de la Canarinha en los octavos de final del Mundial a manos de la Noruega de Haaland (1-2), la 'torcida', que está muy enojada y decepcionada, mira hacia atrás y siente añoranza de los 'craques' que engrandecieron el mito de la Seleção y de su 'jogo bonito'. Y una de las insignias de este Brasil admirado en todo el planeta es, sin duda, Zico.