Cristiano Ronaldo cumplió su amenaza y no participó en la victoria de su equipo, el Al Nassr, contra el Al Riyadh (0-1). Su ausencia no se explicaba por ninguna cuestión física ni personal: era la respuesta del portugués al PIF (Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí), al considerar que no les trata de igual manera que al resto de equipos que posee.