Seis meses después, Cesc Fàbregas se cobró su particular revancha ante Massimiliano Allegri. El técnico catalán, al que el italiano había menospreciado llamándolo "chaval" que acababa de empezar a entrenar, derrotó este domingo al Nápoles en su propio estadio (1-2) y lo hizo además con un Como que volvió a mostrar un fútbol valiente y atractivo.