La última temporada de Marc-André ter Stegen estuvo marcada por la frustración. El guardameta alemán apenas pudo tener continuidad en el Girona después de sufrir una importante lesión que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante la segunda parte del curso. Un contratiempo que llegó en el peor momento posible para un portero que aspiraba a consolidarse definitivamente como dueño de la portería de Alemania de cara al Mundial de 2026.