El fallo de Brahim Díaz en la final de la Copa África ya forma parte de los libros de historia. No solo por la importancia del partido, sino también por el contexto, el momento y la forma: un intento de Panenka en el minuto 113, tras varios minutos de tensión y protestas ante Senegal, en una final en la que la tensión estuvo por las nubes de principio a fin.