Hace unos años, eran muy pocos los que no conocían a Youssoufa Moukoko. Siendo un adolescente, ya era considerado un prodigio del fútbol y, por tanto, la gran sensación europea. Su nombre aparecía en todas las portadas y los 144 goles en 88 partidos que marcó en categorías inferiores del Borussia Dortmund eran una carta de presentación que permitía pensar casi más en el futuro que en el presente.