Di María fue uno de esos jugadores que, tras una carrera prolífica en Europa, regresó a su Argentina natal para volver al lugar donde todo empezó. Este verano fichó por Rosario Central, 18 años después, en un reencuentro cargado de lágrimas y emoción. Meses más tarde, se proclamó campeón de liga y agrandó aún más su legado.