Hay deseos que tardan años en cumplirse por distintas circunstancias. Este es el caso de Pep Guardiola, quien lleva tiempo imaginándose en un banquillo de una selección. El de Santpedor, que puso fin a su etapa de diez años al mando del Manchester City hace unos meses, no ha mentido nunca sobre sus perspectivas de futuro durante su aventura en el Etihad. Pero aún no ha dado el paso.