Gianni Infantino eligió Davos para vender una idea y, de paso, blindar un relato. El Mundial 2026 no será solo el primero con 48 selecciones y 104 partidos, dijo, sino una cita capaz de "unir al mundo" en un tiempo "dividido". Para sostenerlo, apeló a la paz, a los números y a una escena cargada de simbolismo: el presidente de la FIFA junto al trofeo, el balón oficial y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.