La historia de Sikou Niakaté es muy curiosa. Dejó el fútbol, pero no por ninguna lesión. Lo hizo por un trauma y lo resume con una frase que se queda pegada: Hay quien dice que no pudo hacer carrera porque se hizo los cruzados; yo tuve los cruzados del calzoncillo. No habla de rodillas. Habla de vestuarios. De duchas colectivas. De ese territorio posterior al partido donde el fútbol y lo hace en un extenso reportaje publicado en el diario L'Équipe.