El ensayo de 1900 donde Nikola Tesla anticipó la llegada de la inteligencia artificial y las máquinas autónomas

La inteligencia artificial suele percibirse como una tecnología nativa del siglo XXI. En nuestra cotidianidad, hablar de asistentes virtuales, chatbots conversacionales y algoritmos capaces de generar imágenes hiperrealistas o líneas de código en segundos se ha vuelto la norma. Sin embargo, mucho antes de que se soldara el primer microchip o existieran los ordenadores comerciales, una de las mentes más brillantes de la ingeniería moderna ya había vislumbrado un futuro donde las máquinas emularían el pensamiento humano.

Esa revolucionaria profecía quedó registrada hace más de un siglo en un ensayo firmado por Nikola Tesla. Visto con los ojos del año 2026, el texto resulta un testimonio sorprendentemente adelantado a su época.

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Junio de 1900: El nacimiento del autómata pensante

Fue en el ecuador del año 1900 cuando Tesla publicó en la prestigiosa revista The Century Magazine un extenso e intrincado ensayo titulado El problema del aumento de la energía humana (The Problem of Increasing Human Energy).

1900: Ensayo de Tesla (Máquinas autónomas) ??> 2020s: Auge de LLMs (ChatGPT, Gemini, Claude)

Aunque el propósito central de su obra era desglosar cómo la ciencia y el control de la energía podían acelerar el progreso material de la civilización, el inventor serbocroata reservó varias páginas para plantear una hipótesis descabellada para la época: el desarrollo de autómatas sofisticados.

Tesla propuso que los avances en la ingeniería mecánica y eléctrica permitirían fabricar dispositivos capaces de responder de manera dinámica a los estímulos de su entorno y ejecutar operaciones complejas con una intervención humana prácticamente nula. En su análisis, el físico aseguró que estos sistemas evolucionarían hasta el punto de dar la nítida impresión de pensar y tomar decisiones con total autonomía, una idea que en el año 1900 fue tildada de mera fantasía literaria.

Los pilares de la profecía de Tesla

Lo verdaderamente asombroso de aquellos manuscritos no es el uso de tecnicismos modernos —la expresión “inteligencia artificial” no se acuñaría hasta la década de 1950—, sino la exactitud conceptual con la que describió las dinámicas que hoy rigen a los modelos de lenguaje:

Adaptabilidad sin asistencia: Imaginó sistemas capaces de ajustarse a escenarios variables y realizar tareas multifactoriales sin depender del control directo de un operador.Sustitución laboral inteligente: Entendió que estas tecnologías desplazarían y sustituirían de forma paulatina las labores rutinarias e intelectuales de los seres humanos.Evolución exponencial: Tesla advirtió que este desarrollo no se daría bajo un ritmo lento o lineal, sino que la sofisticación de las máquinas avanzaría con una rapidez vertiginosa a medida que las ciencias puras siguieran expandiéndose.

Este último criterio encaja con el salto evolutivo experimentado en la última década a través de ecosistemas comerciales como ChatGPT, Gemini o Claude.

El logo de OpenAI en la pantalla de un teléfono con una imagen generada por el modelo Dall-E de texto a imagen de ChatGPT. | Source : Michael DwyerLa visión de Tesla (1900) vs. La realidad de la IA actual (2026)Factor TecnológicoLa Predicción de Nikola TeslaEl Estado del Arte de la IA HoyFuncionamiento BaseAutómatas mecánicos/eléctricos reactivos a estímulos físicos del entorno.Redes neuronales masivas basadas en modelos matemáticos y predictivos.Toma de DecisionesMáquinas que ejecutan acciones autónomas imitando el juicio propio.Identificación de patrones estadísticos y generación de respuestas basadas en datos.Velocidad de AvanceProgreso acelerado y exponencial impulsado por los descubrimientos científicos.Saltos de versión masivos en cuestión de meses (LLMs y modelos multimodales).Conciencia y SentimientoSugería una apariencia de “mente propia” para la resolución de tareas.Inexistente. No hay comprensión real, empatía ni conciencia biológica.Nexos y distancias con los modelos de IA contemporáneos

Si bien las herramientas generativas modernas se alinean de forma poética con los presagios de Tesla, existe una frontera técnica crucial que separa la predicción de la realidad.

Los modelos de IA de la actualidad procesan billones de variables, traducen idiomas simultáneamente y emulan flujos de pensamiento lógico gracias al entrenamiento masivo con macrodatos (Big Data). Esto genera la ilusión de que los chatbots poseen una psique viva. Sin embargo, los sistemas actuales carecen de conciencia, emociones o una comprensión real del mundo. Su magia radica en una depurada habilidad matemática para predecir la palabra, el píxel o el bloque de código que debe ir a continuación basándose en su biblioteca de entrenamiento.

Nikola Tesla. | Source : Hulton ArchiveLa visión de Tesla

A más de un siglo de su distribución en imprenta, el ensayo de Nikola Tesla se consagra como un documento histórico imprescindible.

El genio de la corriente alterna no diseñó un prompt ni estructuró un algoritmo de aprendizaje profundo, pero descifró con precisión matemática el destino tecnológico de nuestra especie: el nacimiento de una era donde los artefactos creados por el hombre dejarían de ser herramientas inertes para convertirse en entes capaces de interactuar con el mundo bajo su propia lógica funcional.



Fuente: https://www.fayerwayer.com/internet/2026/07/09/el-ensayo-de-1900-donde-nikola-tesla-anticipo-la-llegada-de-la-inteligencia-artificial-y-las-maquinas-autonomas/

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