DÃa del amor y la vinculación con el romanticismo relacionado a la fecha es inevitable. Pensando en lo mismo, son cientos parejas que en Chile eligen ese dÃa para casarse. En esa fecha en 2018, según Datos del Servicio de Registro Civil e Identificación, se celebraron un total de 398 matrimonios y 29 Acuerdos de Unión Civil. Pero el romanticismo en relación a ese dÃa va en descenso. Asà lo indican datos entregados por el Registro Civil a Qué Pasa, que muestran que en los últimos cinco años se ha experimentado una caÃda en la selección de esa fecha en el calendario. Si en el año 2014 fueron casi mil las parejas que escogieron ese dÃa (950), para el año siguiente ese número bajó a 646, en 2017 fueron 335 y en 2018, 398. Un descenso del 58,1%. San ValentÃn El 14 de febrero, es una fecha especial. Pero tampoco asegura la continuidad de esa unión. Es lo que indica un estudio denominado Not Your Lucky Day: Romantically and Numerically Special Wedding Date Divorce Risks (“Riesgos de divorcio para matrimonios románticos y numéricos celebrados en fechas especialesâ€), que analizó las fechas cerca de un millón de parejas casadas en Australia. Las fechas numéricas, como por ejemplo, el 11 de noviembre de 2011, o románticamente especiales, como el 14 de febrero, son particularmente populares para las bodas, señala a Que Pasa, Jan Kabátek, acádemico del Instituto de Investigación Económica y Social de Melbourne, Australia, uno de los autores de la investigación. “La cantidad de bodas en estos dÃas es hasta un 500% más alta que en dÃas normalesâ€, dice Kabátek. Sin embargo, los matrimonios en fechas especiales corren más riesgo de terminar en divorcio que aquellos celebrados en dÃas normales. Y si la fecha de San ValentÃn, agrupa el triple de bodas que en un dÃa ordinarios, “el riesgo de divorcio es del 36% más alto de lo que arriesgan los dÃas comunesâ€. El por qué se dan esas diferencias en riesgo de divorcio, Kabátek sostiene que pueden explicarse parcialmente por las caracterÃsticas de las parejas que eligen casarse en dÃas especiales. “Cuando observamos su educación y antecedentes socioeconómicos, vemos que son diferentes de las parejas que se casan en dÃas normalesâ€. Sin embargo, también puede darse el caso de que algunas parejas vacilantes se inscriban en esa fecha, “debido al atractivo percibido de casarse en estos dÃas tan memorablesâ€, señala Kabátek, pero finalmente no se casen. Indecisión que en 2018, por ejemplo, se apreció en Chile: eran 475 los matrimonios programados para el 14 de febrero, pero se celebraron 398. Fecha mercantilizada Una de las razones por las que las parejas ya no eligen el 14 de febrero se vincula con la actual deconstrucción del amor romántico, especialmente en generaciones más jóvenes. Asà lo explica Herminia Gonzálvez, antropóloga e investigadora de la Universidad Central: “Además de ser una fecha culturalmente construida y muy mercantilizada, es una fecha que se asocia a una manera de imaginar el amor romántico desde la idealización. Por ejemplo, decir que sin el amor somos nada, que el amor es una fuerza que todo lo supera, etc.â€. En esa misma lÃnea, Solange Miller, coordinadora de PsicologÃa en ClÃnica RedSalud de Santiago, indica que las parejas ahora evitan elegir una fecha establecida en el calendario para casarse. “Si después el matrimonio no resulta, el 14 de febrero va a quedar grabado, como el dÃa de divorcio, y completamente relacionado al dÃa del amorâ€, advierte. Las nuevas generaciones, en especial los llamados millennials, según Gonzálvez, tienen una forma distinta de ver el amor romántico. “Yo creo que los jóvenes entienden el amor romántico más basado en el dÃa a dÃa, hay una menor idealización de lo que es, y ha cambiado ese encadenamiento asociado a primero casarte, vivir juntos y tener hijosâ€. El comercio invita a comprar regalos, agrega Miller, y se vive un ambiente de “obligación†a consumir. “Pero los jóvenes se oponen a esto y quieren hacer algo distinto, que no es fijar un matrimonio justo para ese dÃaâ€, dice. Atención El romanticismo de chocolates, cena a la luz de las velas, entre otras imágenes Ãconos del 14 de febrero, podrÃa considerarse un elemento vital para mantener una relación de pareja. ¿Pero es lo más importante? No, la atención y afirmaciones frecuentes, es uno de los principales modos de nutrir una relación, asegura a Qué Pasa, Terri Orbuch, sicologÃa de la U. de Michigan, autora de uno de los estudios más grandes de parejas en el mundo, The Early Years of Marriage Project (el Proyecto de los primeros años de matrimonio), que sigue los patrones de 373 parejas casadas desde 1990 en EE.UU. En su trabajo Orbuch dice que ha comprobado la relevancia que tienen en los vÃnculos amorosos el dar al compañero/a afirmaciones frecuentes. “La afirmación es cuando su pareja se siente especial, valorada, cuidada y notadaâ€, señala. Suena simple, comenta Orbuch, pero las ocupaciones diarias hacen poner la relación romántica en un segundo o tercer plano. Pero una acción o frase todos los dÃas, asegura, es lo que hace a las parejas más felices y más propensas a permanecer juntas con el tiempo.“En su lugar, todos los dÃas, dele a su compañero una frase o acción de afirmación. Puede hacer afirmaciones mediante palabras (gracias, te amo, usted es el mejor padre, es mi mejor amigo) o mediante acciones (encienda la cafetera en la mañana porque sabe que el otro necesita cafeÃna, envÃe un texto coqueto, conseguir su postre favorito, comprarles una flor)â€.