El fútbol es un deporte con una gran visibilidad. Una herramienta para exponer los problemas sociales, políticos, culturales y, sobre todo, para ayudar a fomentar la diversidad. En los últimos años, hemos visto mobilizaciones de jugadores, como són los casos de Borja Iglesias, Aitor Ruibal o Héctor Bellerín, increpados en sus redes sociales por llevar un simple bolso, pintarse las uñas o defender al colectivo LGTBI, teniendo la orientación sexual que tengan.