Vitor Roque aterrizó en Barcelona en enero de 2024 con el cartel de ser la próxima gran promesa brasileña procedente del Athlético Paranaense. Un goleador incansable que se incorporaba al conjunto dirigido en ese entonces por Xavi Hernández para sumar pólvora arriba y a su vez, formarse para ir encajando poco a poco en el fútbol europeo. Pero no fue así y un corto periodo después, tras pasar también por el Betis, emprendió el camino de vuelta hacia Brasil al firmar por el Palmeiras.