El parón de selecciones permite poner el foco en jugadores que llaman la atención en ligas menores pero que no acaparan portadas los fines de semana. Es el caso de Kees Smit, futbolista que hace unos meses se dejó querer por el FC Barcelona y que ahora ha sido convocado por un Ronald Koeman que le tiene mucha fe a la joven perla neerlandesa, cuyo referente es Frenkie de Jong.